Vaticano excomulga a la Fraternidad San Pío X y enfrenta la primera gran crisis de León XIV

La decisión alcanza a cientos de sacerdotes y seguidores del grupo tradicionalista, acusado de romper la comunión con la Iglesia al desobedecer al papa.

El Vaticano decretó la excomunión de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (SSPX), una organización tradicionalista separada de la Iglesia católica, luego de que sus dirigentes consagraran cuatro nuevos obispos sin la autorización del papa León XIV. La medida, anunciada el jueves, representa el mayor conflicto interno del pontificado iniciado en mayo de 2025 y afecta a centenares de sacerdotes vinculados al grupo.

La decisión fue adoptada tras la ceremonia realizada el miércoles en Écône, Suiza, donde la fraternidad ignoró un pedido personal del pontífice y avanzó con las consagraciones. Según el decreto, al menos 750 sacerdotes fueron excomulgados, mientras que los fieles que permanezcan en la organización podrían enfrentar sanciones si no reafirman su comunión con el papa y con la Iglesia católica.

El Vaticano endurece su respuesta al grupo disidente

En una nota explicativa, el Vaticano sostuvo que los seguidores oficiales de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X serán considerados cismáticos y excomulgados debido a la violación del derecho canónico. Además, reiteró que el grupo no puede celebrar matrimonios ni administrar confesiones válidas, e instó a los fieles a dejar de asistir a sus misas y actividades.

Especialistas consideran que se trata del mayor cisma dentro de la Iglesia católica desde finales del siglo XIX. Massimo Faggioli, profesor de teología de la Universidad de Villanova, afirmó que la decisión refleja que León XIV dejó atrás décadas de intentos fallidos de reconciliación y optó por reconocer públicamente la ruptura con la fraternidad.

Un conflicto que comenzó hace más de cinco décadas

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre en rechazo a las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II. Entre sus principales objeciones figuran la celebración de la misa en idiomas distintos del latín, el diálogo con otras confesiones cristianas y el acercamiento a otras religiones.

Las tensiones alcanzaron un punto crítico en 1988, cuando el grupo consagró obispos sin autorización del papa Juan Pablo II, lo que derivó en las primeras excomuniones. En 2009, Benedicto XVI retiró esas sanciones a los obispos sobrevivientes como gesto de acercamiento, aunque el diálogo quedó definitivamente interrumpido tras las nuevas consagraciones realizadas esta semana.

El decreto mantiene abierta la posibilidad de reconciliación para sacerdotes y fieles que abandonen la fraternidad. El Vaticano indicó que quienes deseen regresar a la plena comunión deberán cumplir un proceso establecido por la Santa Sede, que incluye una profesión de fe y, en el caso del clero, una solicitud formal para levantar las sanciones canónicas.

Fuente: New York Times

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