Una operación de inteligencia brasileña habría obtenido información sensible sobre la negociación energética bilateral, según testimonio a la Policía Federal.
La Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) ejecutó una operación de hackeo contra autoridades del gobierno paraguayo para obtener datos confidenciales relacionados con las negociaciones de Itaipú, según reveló un agente de inteligencia con más de 20 años de experiencia en la institución. La operación, que habría contado con la aprobación de los más altos niveles de la agencia, incluso durante el actual gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, representa un grave incidente diplomático entre ambos países.
El portal brasileño UOL tuvo acceso exclusivo a la transcripción del interrogatorio que fue enviado bajo confidencialidad al Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil. Un segundo servidor de la ABIN también confirmó a la Policía Federal la existencia de esta operación, aunque no proporcionó detalles por no haber participado directamente.
Invasión sofisticada con objetivos económicos claros
Según el testimonio del agente, la operación utilizó un programa llamado Cobalt Strike, una herramienta especializada para la intrusión en dispositivos informáticos. “El Cobalt Strike era una herramienta utilizada para el desarrollo de un artefacto de intrusión en computadoras del gobierno paraguayo para obtener datos relacionados con la negociación bilateral de Itaipú […] El objetivo de la operación era la obtención de los valores que serían negociados en el anexo C sobre los valores de venta de energía producida por Itaipú”, afirmó el agente de la ABIN a la Policía Federal.
El anexo C del tratado firmado entre Brasil y Paraguay en 1973 establece las bases financieras para la comercialización de la energía de Itaipú. La energía generada por la central hidroeléctrica se divide en partes iguales entre ambos países, pero como Paraguay tiene una demanda menor, vende parte de su energía a Brasil bajo condiciones establecidas en dicho anexo.
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La acción de espionaje ocurrió en un momento estratégico de las negociaciones sobre este tema. El tratado preveía que los valores de la tarifa energética y las condiciones de comercialización volverían a ser discutidos en 2023. En los últimos años, Paraguay ha estado presionando a Brasil para aumentar el precio pagado por la energía excedente paraguaya.
Operación internacional para evitar ser detectados
De acuerdo con el servidor de la ABIN, los ataques cibernéticos no se realizaron desde Brasil. Agentes de inteligencia realizaron tres viajes a Chile y Panamá para instalar servidores virtuales desde donde se lanzaron los ataques, una táctica común para dificultar la atribución del origen de las operaciones cibernéticas.
“Los objetivos eran autoridades relacionadas directamente con la negociación y los valores a ser cobrados por megavatio”, explicó el agente. “Fueron invadidos el Congreso paraguayo, Senado, Cámara y Presidencia de la República”, reveló en su declaración.
El testimonio indica que se ejecutaron acciones para capturar contraseñas y datos de usuarios de las autoridades paraguayas, con el objetivo de acceder a información sensible para la negociación de las tarifas de Itaipú. “Fueron capturadas [informaciones] de cinco o seis personas”, confirmó el agente a la Policía Federal, sin revelar las identidades de los afectados ni detallar la información obtenida o el período exacto en que la operación fue realizada.
Aprobación de la cúpula de la ABIN durante dos gobiernos
Cuando los investigadores federales preguntaron si las acciones eran de conocimiento de la cúpula de la agencia y si contaban con la autorización de los directores, el agente explicó que el plan de operación fue inicialmente aprobado por el entonces director de la ABIN, Victor Carneiro, quien comandó la agencia al final del gobierno de Jair Bolsonaro como sucesor de Alexandre Ramagem.
Según el servidor, la operación obtuvo el aval de los directores posteriores, incluido el actual, Luiz Fernando Corrêa, hombre de confianza del presidente Lula. En su declaración, el agente afirmó que un dirigente de la ABIN “presentó personalmente” la operación al actual director de la agencia. “Luiz Fernando estaba entusiasmado, le gustó mucho, decía que era la primera vez que se sentía en una actividad de inteligencia”, relató el servidor a la Policía Federal.
Este caso emerge en un contexto de investigaciones más amplias sobre el uso indebido de la estructura de la ABIN durante el gobierno de Bolsonaro para espiar a adversarios políticos y defender intereses de la familia presidencial. Sin embargo, las pruebas recopiladas durante la investigación han revelado presuntas irregularidades que implican también a las gestiones posteriores.
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El incidente podría tener graves consecuencias diplomáticas para la relación entre Paraguay y Brasil, especialmente en un momento en que ambos países negocian aspectos cruciales del tratado de Itaipú que afectan directamente a la economía paraguaya y al suministro energético brasileño.
Este episodio de espionaje pone de manifiesto los límites éticos y legales de las operaciones de inteligencia entre países socios y la continuidad de ciertas prácticas independientemente de los cambios de gobierno, planteando interrogantes sobre la supervisión democrática de las agencias de inteligencia en la región.
Fuente: UOL